Cayo Coral, vida acuática

Cayo Coral es, sin duda, el lugar predilecto para bucear en Panamá. Mar cristalino, arrecifes de coral y diversas especies marinas reciben a las numerosas lanchas que arriban a la isla. Con total libertad y un snorkel, es posible descubrir un escondido universo de coloridos corales, medusas, peces tropicales y hasta algunas rayas. Es maravillosa la sensación de estar cara a cara con la naturaleza, en soledad y en medio del mar. Aunque todo resulta muy apacible a la vista, hay que estar alerta y tener cuidado con los filosos corales. Ante el contacto, pueden provocar alergias o cortes en la piel.

Cuando volvimos al hostel, estábamos ansiosos por conocer la vida nocturna. La noche en Bocas parece no tener fin. Los bares y boliches abren todas las noches y se llenan de turistas. El más conocido y original es Barco Hundido que, como dice su nombre, está ubicado sobre los restos de un barco sumergido en medio del mar caribeño, y así se puede bailar mirando todo tipo de peces.