Urnes Stave Church

La sorprendente durabilidad de su arquitectura, junto con la mezcla indecorosa del cristianismo y los vikingos en la estructura, son quizás las principales razones por las que la Iglesia de la Stave de Urnes en Noruega ha sido declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1989. Esta iglesia, que todavía se encuentra en su emplazamiento original Luster, al lado del Sognefjord, fue construida alrededor del año 1150, y al igual que otras estructuras similares de su época se construyó con un poste y viga de diseño similar a la armazón de madera. La madera utilizada fue tan antigua como los años 1129-1130, lo que indica los largos años que duró su construcción, así como la complejidad de las decoraciones incorporadas en el edificio.